"Gatos negros y otras mentiras infantiles"

Un gato negro, una escalera, un espejo, un trébol, una herradura… De pronto se abre la puerta del ascensor ye ve a un niño de no más de cinco años mirándome con una mirada penetrante. Un segundo después caí y vi la oscuridad, ya no recuerdo más hasta que esta mañana me desperté en el hospital.